Día del voluntario

Las organizaciones sociales son eternas, surgen sin nombre específico cuando alguien extendió su brazo y sostuvo a otro, al mismo tiempo que se sostenía a sí mismo en posición erecta.
Nosotros, los voluntarios, no creamos nada, seguimos la trayectoria de los que fueron tejiendo la convivencia humana.
Hoy millones de años después, nuestro equilibrio no pasa por sostenernos de pie, si no por la adaptación a la era de la volatilidad.
Hoy, como siempre, el desafío es la adaptación. Nuestro trabajo es puntual cuando todo fluye, nuestro trabajo aglutina cuando la dispersión reina.
El cómo hacer emerge con la certeza de que las carencias no solo permanecen si no que se renuevan. Más que nunca es necesario refundarse, sosteniendo el rol que fue primario, el de voluntario, que más que un rol, es un don.
¡Gracias a todos!